Terral se adentra en el eléctrico raï de Rachid Taha y la magia celta de Capercaillie

Terral se adentra en el eléctrico raï de Rachid Taha y la magia celta de Capercaillie

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El indómito francoargelino mostrará mañana su impactante puesta en escena con su sexteto

La banda escocesa nos traerá el próximo domingo su repertorio gaélico

Un día escucharemos guitarras mestizas, laúdes eléctricos, sonidos procesados y voces aguardentosas que beben de la tradición rockera y punk tanto como de la música árabe y bereber; el otro, un manantial de raíz gaélica conducido por una voz que no parece de este mundo. Terral presenta mañana a Rachid Taha, un argelino que es capaz de versionar a The Clash (su interpretación de ‘Rock the casbah’ es antológica) y de revitalizar estilos de su país de origen como el ‘chaabi’ y el ‘raï’ insuflándoles aires nuevos. El indómito Taha acude al Teatro Cervantes en la quinta jornada de su festival de verano arropado por un sexteto en el que tendrá la complicidad indispensable de su mano derecha, Hakim Hamadouche, cuyo laúd electrificado es el puntal de su exuberante sonido (20.30 horas del viernes 7, de 11 a 32 euros). A la impactante puesta en escena de este músico de origen bereber nacido en Orán, criado en Lyon y afincado en París seguirá otra cita para no perderse en la que sonarán las melodías y timbres celtas de Capercaillie. La banda escocesa fundada en los 80 por Donald Shaw y la vocalista Karen Matheson presentará el domingo en Málaga sus clásicos y el repertorio de su más reciente disco, At the heart of it all (20.30 horas del día 9, de 9 a 24 euros).

Rachid Taha y su Zoom

Rachid Taha es un referente de la voluntad de modernización de la juventud árabe. Cantante, compositor y activista, siempre ha defendido la evolución de una música que, sin dejar de estar estrechamente conectada a sus raíces, integra otros estilos, sean pop, rock o tecno, en una suerte de batalla artística por eliminar prejuicios, permeabilizar mentalidades y mezclar clases y culturas. El francoargelino acude al Teatro Cervantes pertrechado de temas nuevos y clásicos, como lo son ya los de su más reciente álbum, Zoom (2013), en el que colaboraron Brian Eno y el exClash Mick Jones y caben tributos a Elvis Presley y Oum Kalsoum hilvanados con electro-rock, down tempo, efluvios árabes, dub, trip-hop e himnos antifascistas.

Terral se adentra en el eléctrico raï de Rachid Taha y la magia celta de Capercaillie

El eclecticismo sonoro de Taha va acompañado por unas vitales actuaciones en las que hermana con naturalidad los sonidos orientales y occidentales, unas orgías de ritmo en las que nunca falta la relectura de un ‘Rock the casbah’ que parece escrito para él. Además de su voz y del laúd de Hakim Hamadouche, en el concierto de Málaga su voz estará acompasada por la baterría de Franck Mantegari, las guitarras de Yann Pechin, el bajo de Idrissou Badarou y los teclados de Kenzi Bourras.

Taha cuenta entre sus muchos logros la difusión del estilo ‘chaabi’ gracias a su versión de ‘Ya Rayah’, y su participación en el histórico 1, 2, 3 soleils, junto a Khaled y Faudel, un disco en vivo que supuso la popularización definitiva del raï. Pero ya antes había dado muestras de su talento e inconformismo. Trasladado junto a su familia desde Argelia a Lyon a los diez años, formó con tres amigos Carte de Séjour (‘permiso de residencia’), banda con la que entre otros temas grabó una notable y polémica versión de ‘Douce France’, de Trenet, un símbolo antirracista con el que reivindicaba con orgullo el espacio social de los franceses de origen magrebí, los ‘beurs’. Carte de Séjour grabaron su primer disco en 1982 y se separaron en 1989. Rachid se trasladó a París, donde comenzó una carrera en solitario que tuvo su primer fruto en 1991 con Barbès, el nombre del barrio multicultural y africano de la capital gala, al que siguieron álbumes como Rachid Taha (93), Olé Olé (grabado con Steve Hillage en Londres en el 95), la celebrada colección de versiones de la tradición argelina y árabe Diwân (98), el citado 1, 2, 3 soleils (99), Made in medina (00), Tékitoi (04), Bonjour (09) o Zoom(13).

Capercaillie, el 9 de julio con At the heart of it all

La veterana banda escocesa fundada en los 80 por Donald Shaw y la vocalista Karen Matheson presenta este domingo en Málaga At the heart of it all (2013), álbum con el que celebró tres décadas de trayectoria dedicadas a recuperar y revigorizar la exuberante herencia sonora celta, y una selección del resto de su jugoso cancionero. El repertorio de los icónicos Capercaillie está formado por melodías y canciones tradicionales en gaélico que modernizan en interpretación y producción, rasgo inconfundible de la banda. Exitosos trabajos en estudio, remixes, directos y recopilatorios, actuaciones en los escenarios de los mejores festivales y giras por todo el mundo resumen su historia. Ocho músicos en escena revivirán toda la magia y la tímbrica del universo sonoro celta. Junto a Karen Matheson (voz) y Donald Shaw (teclados y acordeón) pisarán las tablas del Cervantes Charlie McKerron (violín), Manus Lunny (bouzouki y guitarra), Michael McGoldrick (flauta y flauta y gaita irlandesas), Ewen Vernal (bajo), David Robertson (percusión) y Che Beresford (batería).

Terral se adentra en el eléctrico raï de Rachid Taha y la magia celta de Capercaillie

Capercaillie han sido definidos como “la banda más vibrante y emocionante en el campo de la música celta” (Billboard), “una de los primeras bandas para reposicionar la herencia musical de Escocia en el contexto del auge de la música mundial” (Sunday Herald) o “seguramente una las mejores bandas en vivo del universo celta” (Songlines). Su combinación entre el rescate del pasado y el dominio de los instrumentos tradicionales y su sonido y producción seductoramente contemporáneos ha ayudado a Capercaillie, dice la crítica “a remodelar el paisaje celta”. El grupo está liderado por Karen Matheson, poseedora de una “garganta tocada por Dios”, en palabras de Sean Connery, y Donald Shaw, un músico demandado continuamente como productor y compositor, pero el resto de sus miembros acumulan también un más que notable prestigio por sus habilidades compositivas (como Charlie McKerron) o su pericia instrumental (casos de Manus Lunny, Michael McGoldrick, Ewen Vernal, Che Beresfordy o David Robertson).

Tras ser vistos por primera vez en una sesión del Mull Music Festival en 1983, la joven banda tenía una semana para acuñar su nombre, y sus integrantes se decidieron por Capercaillie, una gran, rara y muy hermosa ave escocesa, tanto para simbolizar la lucha contra la extinción como para reivindicar con orgullo su repertorio gaélico. Capercaillie comenzaron en las salas comunitarias de las Highlands y en los circuitos de festivales, y debutaron con Cascade (1984), disco al que siguieron Crosswinds (1986), y The blood is strong (1988), trabajos que combinaban ya fidelidad a las raíces con ritmos y texturas instrumentales adaptados del pop y de la música debaile. Sidewaulk (1989) marcó un nuevo hito que culminó en un contrato de cinco álbumes con Survival Records. Allí registraron Delirium (1991), Secret people (1993), Beautiful wasteland (1997), Live in concert (2002) y el doble Grace and pride (2004), con los que reflejaban su compromiso con los distintos estilos musicales populares del mundo además de la continua reposición del manantial gaélico. At the heart of it all, el álbum del 30 aniversario de la banda, vuelve y revitaliza ese mismo tesoro musical, con canciones folclóricas hébridas enriquecidas por convincentes arreglos contemporáneos, junto con una serie de invitados especiales que representan lo mejor de la floreciente escena musical escocesa.

Las “músicas del espíritu” de Terral 2017

Terral se ha abonado en esta edición a las “músicas del espíritu”, unos sonidos muy diferentes entre ellos pero que invocan todos a los sentidos, a las emociones, a las raíces y al mismo tiempo a la contemporaneidad y la experimentación. El siciliano Franco Battiato y el inglés James Rhodes son las siguientes propuestas de un festival de verano que ya ha recibido a los españoles Vicente Amigo (29 de junio), Mayte Martín (30 de junio), la portuguesa Dulce Pontes (1 de julio) y el malí Salif Keita (3 de julio).

Son precisamente las presencias del italiano, que abrirá el 13 de julio en la plaza de toros de La Malagueta su gira por España, y del londinense, que cierra el cartel el 7 de agosto, las que sintetizan las esencias de este nuevo Terral. Franco Battiato es el vivo ejemplo de conexión entre la vanguardia y el pop, de la búsqueda de la innovación partiendo del conocimiento de la tradición y las músicas populares. Su aparición en el albero estará además precedida de la actuación del cantautor Juri Camisasca, amigo y colaborador suyo en sus filmes, óperas y discos además de dueño de una interesante trayectoria en el rock experimental transalpino. La otra vertiente, la más emotiva, está representada por Rhodes, capaz de trasmitir a públicos no habituados a la música del Romanticismo o el Barroco todo el caudal de sensaciones que estas partituras llevan dentro. Reverenciado por la crítica mundial por su particular estilo de ‘stand-up’, el pianista británico contará su historia de superación, hablará de los compositores que interpreta y firmará libros tras su actuación.

El resto de los conciertos de Terral

Franco Battiato abre su gira por España el 13 de julio. Le precederá Juri Camisasca. La Malagueta. De 45 a 75 €

Cantautor de pop, compositor de música clásica y experimental, cineasta, pintor, Franco Battiato es sin duda una de las personalidades más eclécticas y originales de cuantas han aparecido en el panorama cultural italiano y europeo de las últimas décadas. Su música está en constante evolución: tras unos inicios ligados al rock progresivo y después de una larga e influyente fase experimental en la que trazó interesantes conexiones con la música clásica contemporánea, el intérprete y compositor siciliano ha deambulado por la new wave, los sonidos étnicos, la música incidental, la oriental o la ópera. Sin embargo, sus mayores éxitos derivan del pop: ‘Voglio vederti danzare’, ‘Propriedad prohibida’, ‘La stagione dell’amore’, ‘Bandiera bianca’ o ‘Centro di gravità permanente’. Este peculiar italiano vuelve a sus 72 años a Málaga para demostrar al público que sigue ampliando sus horizontes, que mantiene su pasión y su inmenso talento musical. Y lo hace acompañado por los teclistas Carlo Guaitoli y Angelo Privitera y por las cuerdas del Nuovo Quartetto Italiano.

Su telonero, Juri Camisasca, es un músico autodidacta que en los primeros años setenta editó el experimental disco La finestra dentro (74) mientras colaboraba en los primeros discos de Battiato y con la histórica formación de vanguardia il Telaio Magnetico. En 1979 ingresó en un monasterio benedictino, desde donde participó en Genesi, una de las óperas del autor de Mondi lontanissimi, y registró un disco de cantos sacros. En 1989 rompió su retiro monástico y reemprendió su carrera musical, componiendo para Alice y Milva (otras colaboradoras de Battiato), editando discos de marcada espiritualidad, escribiendo para Premiata Forneria Marconi y volviendo a participar como cantante en óperas del siciliano (GilgameshTelesio).

James Rhodes, el 7 de agosto. Teatro Cervantes. De 12 a 36 €

“En mis conciertos hablo de las piezas que interpreto, cuento por qué las he elegido, qué importancia tienen para mí y en qué contexto se compusieron”. Así explica James Rhodes cómo son sus recitales en el prólogo de su libro Instrumental. Memorias de música, medicina y locura (más de 75.000 ejemplares vendidos), un estremecedor relato biográfico que habla de abusos infantiles, música y supervivencia con el que ha obtenido un enorme e inesperado éxito en todo el mundo. Además de tocar y contextualizar las obras que interpreta, el pianista británico también cuenta sobre el escenario, entre piezas de Bach, Chopin, Rachmaninov, Schubert o Beethoven, la historia de su vida y de cómo la música le ha ayudado a superar los numerosos obstáculos que se ha ido encontrando por el camino.

Rhodes nació en Londres en 1975. Trabajó en un Burger King y como hombre de negocios en la City londinense, y ahora escribe columnas en The Guardian y actúa en escenarios tan supuestamente alejados de la llamada ‘música clásica’ como el Sònar. El Teatro Cervantes acogerá como cierre de Terral su particular y personal puesta en escena, caracterizada por la interacción con el público y el intercambio de emociones y opiniones sobre la vida y la música.

 

www.rachidtahaofficial.com

www.capercaillie.co.uk

www.teatrocervantes.com

www.facebook.com/teatrocervantes

musicamalaga

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